domingo, 10 de mayo de 2009

¿Qué tiene que pasar para....?


Como sucede cada cierto tiempo, el domingo 3 de mayo pasado los diarios nos informaron del trágico deceso de Ruperto Navarro, un anciano de 88 años, quien murió después que dos perros pitbull se abalanzaron sobre él para atacarlo.

Y al igual como pasa cuando nos enteramos de este tipo de noticias, se abrió el debate acerca de la ley que regularía la tenencia de perros peligrosos, y que "duerme" hace casi ya 2 años en el Congreso.

La iniciativa obligaría a los dueños de este tipo de animales a registrar a sus mascotas y aprobar un examen sicológico para la tenencia. Asimismo, los dueños estarían obligados a ponerle bozales y utilizar jaulas de acuerdo al peso de los animales.

Una vez generado el debate, y como también suele suceder en este tipo de casos, tanto los medios como los parlamentarios alzaron la voz para denunciar el escaso avance en la tramitación de la ley. De hecho, el diputado Marco Antonio Núñez (PPD) dijo que era necesario que esta legislación sea aprobada con urgencia, y le lanzó la pelota al Senado, donde la ley está desde 2007.

Por supuesto, tras 2 o tal vez 3 días en que la noticia ameritó un espacio en los diario, las radios o la tv, el tema, nuevamente, pasó al olvidó. Algo, en todo caso, que ya no sorprende ni inmuta a nadie, lo que es preocupante.

Pasó, de hecho, con la muerte del Felipe Cruzat a comienzos de abril pasado. El caso nos conmocionó a todos por igual, se produjo un desfile de parlamentarios por los canales de televisión prometiendo que la ley de donaciones llevaría su nombre, el Gobierno comprometió su rápida tramitación e incluso se dijo que ahora sí Chile contaría con una ley que la necesitan miles de ciudadanos y familias que esperan por una donación.

Pero ha pasado un poco más de un mes, y -como siempre- nada ha pasado aún. Pese a todas las promesas del momento, el proyecto continúa en la comisión de Salud del Senado y no obstante que La Moneda le decretó la suma urgencia, el Senado acordó abrir un periodo de indicaciones hasta el próximo 11 de mayo, lo que retrasará la pronta
tramitación.
La reflexión es obvia: el cortoplacismo nos consume y los parlamentarios, que a la hora de robar cámara son los primeros en declararse en estado de shokc, pronto olvidan la importancia que estos temas tienen para la sociedad toda.

2 comentarios:

Millarahue dijo...

Que buen post!
Yo creo que son las dos cosas... el cortoplacismo es pan de cada día lamentablemente, y lo de los parlamentarios desfilando... te cabe alguna duda? Obvio que quieren puro robar cámara! Por eso me cargan!

Luis dijo...

Maura: Toda la razón el problema es que en el Congreso impera la cultura de legislar para la galería y no la de hacer las cosas bien.