domingo, 23 de mayo de 2010

Las cifras que arroja KMR sobre el competitivo mercado de los diarios gratuitos


Todavía las cifras totales del estudio no se hacen públicas ni mucho menos, pero por estos días en algunos diarios se están frotando las manos con los números que arrojó el último estudio de KMR (Kantar Media Research) sobre el nivel de lectoría en Chile.

Sin saber todavía qué pasa con los números de El Mercurio o La Tercera, uno de los diarios donde las cosas parecen ir bien es en "La Hora", el matutino con que Copesa disputa con "Publimetro" el mercado de los diarios gratuitos.

Según nos informó el propio medio en un aviso el pasado jueves 20 de mayo, "La Hora" está ganando la batalla por ser el diario gratuito preferido por los chilenos que viajan en metro o en Transantiago, o que simplemente lo reciben en los semáforos de las esquinas más transitadas de la capital.

De acuerdo al aviso, entre enero y abril de este año al diario de Copesa lo lee un promedio 266.627 chilenos entre lunes y viernes, mientras que al diario del holding sueco "Metro International", 252.129 personas. Es decir, una diferencia de 14.498 lectores.

Aunque es una diferencia relativamente pequeña que deben sostener en el tiempo, en "La Hora" están más que satisfechos con las cifras de KMR.

Razones tienen. Desde que dieron por perdida la guerra comercial e informativa con "La Segunda" y se transformaron en un diario gratuito, "La Hora" siempre se situó debajo de "Publimetro" en lo que a cifras de lectoría se refiere. Un liderazgo que por años no fueron capaces de amenazar debido al buen nivel de productos periodísticos que idearon en el matutino de la filial sueca.

En el diario de Vicuña Mackenna atribuyen a dos factores el liderazgo que están teniendo frente a su competencia. El primero es una combinación de estrategias comerciales y de distribución (utilizan las sinergías con La Tercera) y también al sello que le ha impreso la dirección de Javier Fuica, quien fuera subeditor de la "Revista del Domingo de El Mercurio", y miembro de los equipos de "El Metropolitano" y "Qué Pasa".

El arribo de Fuica a La Hora se produjo marzo de 2009, cuando reemplazó a Marcel Socías, entonces número uno del diario. Por entonces, las cifras favorecían ampliamente a "Publimetro" , que bajo la dirección del triunvirato de Matías Carvajal, Mauricio Avila y Claudio Cancino (éste ya no está en el diario), superaba por 40 mil lectores a su competencia de Vicuña Mackenna.

Está por verse si el estudio de KMR da luces de las razones de este cambio en los número. Si será por un aumento del mercado de lectores o de si "La Hora" le robó público a su competencia de avenida Kennedy (se ubica en la torre poniente del Hotel Marriot).

Así mismo veremos qué medidas adopta la dirección de "Publimetro" para revertir la situación. Y la competencia promete ser entretenida. Mal que mal, con ella los únicos que ganan son los lectores, que podrán acceder a diario más entretenido y más representativo de ellos mismos durante todas las mañanas.

NOTA DE LA REDACCIÓN: Para mantener una relación transparente entre los lectores de este blog y su autor, debo reconocer que con Javier Fuica me une una amistad de años, gestada desde cuando ambos trabajamos en El Mercurio.

lunes, 10 de mayo de 2010

El nuevo coordinador de La Tercera


Tras una búsqueda que incluyó conversaciones con al menos 4 candidatos, finalmente el director de La Tercera, Cristián Bofill, se decidió por nombrar al periodista Juan Diego Montalva como nuevo coordinador entre el cuerpo de Reportajes y la sección política del diario.

El cargo estaba vacante desde mediados de marzo, cuando el periodista Mauricio Lob -considerado por entonces como brazo derecho del director- renunció a La Tercera para asumir como director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom) de La Moneda, el mismo puesto que ocupó Juan Carvajal bajo la administración Bachelet.

Montalva materializará su aterrizaje en el diario de Vicuña Mackenna el próximo 1 de junio. Hasta entonces seguirá en su actual puesto en Las Ultimas Noticias (de la Empresa El Mercurio), donde es editor del cuerpo de Reportajes del domingo.

Ésta no será la primera vez que Bofill apuesta por Montalva. Antes lo había hecho en la revista Qué Pasa, cuando el periodista hizo dupla con Grace Gibson como editores del área de Investigación. En 1999 Montalva renunció a la publicación para cursar una beca del British Council en la London School of Economics, y partió a Inglaterra hasta 2003.

Aunque tras su regreso exploró la opcion de volver a trabajar con Bofill, finalmente recaló como editor dominical de El Mercurio, donde tuvo a su cargo la coordinación de Reportajes, Enfoques (hoy Economía) y Artes y Letras. Sin embargo, algunas diferencias con Eduardo Sepúlveda (actual editor de Reportajes) y con el propio Agustín Edwards gatillaron su salida del decano pocos meses después de asumir.

Según cuentan en La Tercera, al interior del diario hay expectación por la llegada del periodista. Primero, porque tendrá como misión fortalecer la influencia que ha capturado Reportajes los domingo y, segundo, porque el renunciado Lob mantenía muy buenas relaciones con los equipos a su cargo.

domingo, 25 de abril de 2010

Nombran nuevo editor general en Capital


Luego de casi 3 semanas de negociaciones, el pasado viernes 23 se oficializó en "Revista Capital" el aterrizaje del periodista Alfonso Peró como nuevo editor general de una de las publicaciones del Grupo Claro.

Con sólo 30 años, Peró llegará a ocupar el puesto que dejó Roberto Sapag hace unos días, cuando -llamado por Guillermo Turner- tuvo que dejar la revista que comandó desde 2000 para hacerse cargo de la subdirección del "Diario Financiero".

Peró aterrizará en la revista desde el próximo 24 de mayo, pues una de las condiciones que puso fue finiquitar algunos proyectos y cerrar varios temas que está dirigiendo en Colbún -la eléctrica del grupo Matte-, donde trabaja en el área de comunicaciones.

Titulado en la Univerdidad Finis Terrae, ésta será la segunda vez que Peró llega a la revista. La primera fue en 2004, cuando -tras hacer su práctica en el verano de ese año- el hoy columnista de La Tercera Héctor Soto lo fichó para la sección Política de la publicación.

Ahí estuvo hasta abril de 2006. Entonces el recién electo senador por la X Región Andrés Allamand lo reclutó para que integrara su equipo de asesores comunicacionales y prensa. Desde ahí, Peró participó en la redacción del anterior libro del parlamentario -"El Desalojo"- que generó una ardua polémica con la Concertación y también en la propia Alianza.

En su currículum, el periodista también tiene a su haber un curso en Management y Marketing de la Universidad de Berkeley (EE.UU), el que hizo entre 2008 y 2009.

La tarea de Peró no se augura fácil en Capital. Su principal desafío será recuperar la influencia y el posicionamiento que la revista llegó a ostentar durante la década, pero que fue perdiendo con la renovación de "Qué Pasa" (dirigida por Enrique Mujica) y la entrada al mercado de "Poder" (a cargo de Iván Colodro).

lunes, 5 de abril de 2010

Allamand lo hizo de nuevo


“En Chile hay pocos políticos que escriban libros. Son todavía menos los que hacen de cada libro suyo un acontecimiento político en sí”, dice La Tercera al reflexionar sobre el nuevo libro de Andrés Allamand.

Pero a la frase que ejemplifica una de las virtudes del parlamentario RN, también habría que agregarle lo siguiente: "Y son aún menos lo que tengan tan claro cómo se hace una puesta en escena comunicacional tan efectiva como la que logra Allamand".

Tal como lo hiciera en 2007 con "El Desalojo" -cuyo texto adelantó revista "Qué Pasa" 24 horas antes que lo hiciera La Tercera y dos días antes que El Mercurio- el ex patrulla juvenil logró este fin de semana lo que muy pocos consiguen aun teniendo un acabado plan de comunicación: portada en los cuerpos de Reportajes de El Mercurio y La Tercera, considerado por muchos como los cuerpos más importantes en un día dominical.

Pero no sólo eso. A través de un "off the record", los autores -Allamand y su pareja Marcela Cubillos- se encargaron de que el "making off" del libro saliera publicado tal como lo planearon: salvo matices muy menores, la historia de La Tercera y El Mercurio no sólo son prácticamente iguales, sino que hasta comienzan casi igual.

Según cuentan ambos matutinos, este tercer libro del parlamentario -antes escribió Travesía por el Desierto y El Desalojo- promete contar algunas historias secretas de la campaña que llevó a Sebastián Piñera a La Moneda, y también transformarse en una suerte de "homenaje" para aquellos que, más allá de Rodrigo Hiznpeter y el círculo de hierro de entonces, colaboraron para que ello fuera así.

El texto fue redactado en tiempo récord y sus autores escribieron las primeras líneas en febrero, sólo un día antes de que Piñera notificara al senador RN que no lo incluiría en su gabinete, lo que desató un nuevo distanciamiento entre ambos.

Según nos cuentan ambos diarios, el libro consta de 380 páginas y promete contar cosas que aún permanecen en silencio sobre la marcha de la campaña. Desde luego, no somos pocos lo que esperamos saber si Allamand contará más cosas que muchos aún no se atreven a contar.

lunes, 22 de marzo de 2010

El Mercurio ajusta sus piezas para la "batalla"


Los primeros ajustes para hacer frente al cada día más competitivo mercado periodístico -el que La Tercera le pelea palmo a palmo- se anunciaron a fines de la semana pasada en El Mercurio.

Los cambios vienen planeándose desde el arribo de Cristián Edwards a mediados del año pasado, y -al menos en esta primera etapa- tocó profundamente la estructura del cuerpo Nacional (Cuerpo C) del diario de avenida Santa María.

El primer y más notorio cambio implicó que el editor de servicios informativos, Héctor "tito" Olave, quien decidió acogerse a jubilación después de casi 50 años de dedicarse al periodismo.

A lo largo de ellos, Olave no sólo pavimentó una destacada trayectoria en Chile y en el extranjero, sino que en 2003 ganó el Premio Nacional de Periodismo.

El cargo de "tito" Olave (para mayor transparencia con los lectores debo decir que fue uno de mis editores mientras trabajé en el diario) será ocupado por Jenny del Río, hasta hoy editora nocturna del decano. Aunque Olave aún se encuentra de vacaciones, el traspaso de mando recién se realizará a partir del 4 de abril. A su vez, el cargo de Del Río lo asumirá Iván Martinic, uno de los editores nocturnos
de la sección.

Pero ello no es todo. Porque además de los cambios en esta segunda línea de mando del diario, también se produjeron otros ajustes a nivel de editores. El primero de ellos es que el actual subeditor de Economía y Negocios, Cristián Rodríguez, pasará a encabezar la subsección "Nacional" del Cuerpo C.

Según se proyecta, Rodríguez conformará un equipo de trabajo con Ricardo Muga (editor de Tribunales) y Nieves Aravena (Editora de Regiones). En conjunto, los tres tendrán el objetivo de reforzar, remozar y agilizar la cobertura informativa de ese cuerpo y frenar -de paso- la arremetida que en el último tiempo ha tenido La Tercera en esa misma sección.

Otro "triunvirato" -como ya lo motejaron algunos en el decano- es el que formarán José Luis Santa María (editor de Política), Mario Valle (Editor del Cuerpo C) y la propia Jenny del Río, quienes tomarán en sus manos todas las labores de "Tito" Olave.
Es decir, desde la primera pauta del día, pasando por la coordinación con el resto de los editores, por la reunión de pauta de media tarde y el posterior armado, diseño y despacho del diario.

La transición y los procesos de ajustes que vive El Mercurio por estos días también tocaron a su equipo de reporteros, aunque por otras razones. Ya sea por la búsqueda de nuevos horizontes, de mejor calidad de vida o porque fueron tentados por el Gobierno de Sebastián Piñera, en los últimos 6 meses han sido varios los periodistas que han dejado el Cuerpo que hoy se quiere reforzar.

A saber, lo siguientes: María Gracia Dalgalarrando (ex reportera de Educación) dejó el diario en diciembre de 2009 y hoy es jefa de prensa del ministro Joaquín Lavín; Francisco Torrealba (ex reportero de Política) acaba de cambiar de aires y emigró a la revista El Sábado; Mónica Guerra pasó de Política a Economía y en marzo asumió la dirección de Comunicaciones del Ministerio de Justicia; Uziel Gómez (ex Reportero de Obras Públicas) renunció a fines de febrero para asumir como jefe de Prensa de la ministra Magdalena Matte; y, por último, Andrea Sierra dejó Política al aceptar el cargo de jefa de prensa del ministro Felipe Morandé.

viernes, 19 de febrero de 2010

Sacudan el archivo fotográfico


Después de algunos meses de distanciamiento con la actualización del blog, hoy volvemos esperando retomar una escritura más habitual...y vamos!!!

En el diario La Tercera -cuyo equipo de fotografía se caracteriza por captar fotos con intención periodística- no les haría mal refrescar el archivo de la sección.

En la portada de hoy de su suplemento de Economía vienen con una foto de Enrique Cueto que han publicado cada vez que hablan de uno de los controladores de la aerolínea LAN.

¿Habrá pocas fotos Cueto o simplemente sacaron la primera que arroja al archivo fotográfico de Vicuña Mackenna?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Lo que dice The Economist sobre Chile


Durante las últimas dos décadas, la Concertación, una coalición de centroizquierda, ha gobernado Chile bastante bien. En gran parte de ese período fue el único país latinoamericano que registró un índice de crecimiento económico asiático. La cantidad de chilenos que vive en la pobreza disminuyó del 38,6 por ciento en 1990 al 13,7 por ciento en 2006, y ahora hay un acceso mucho más amplio a la educación, la salud y las pensiones. Las sociedades público-privadas han construido la mejor infraestructura en la región. La nación es considerada por muchos como un modelo para América Latina, un estatus que quedó aún más de manifiesto esta semana debido a una invitación para que se uniera a la OCDE, un club de países ricos.

Por todo esto, la Concertación merece mucho reconocimiento. Mantuvo las políticas económicas de libre mercado que adoptó, con un costoso método de ensayo y error, la dictadura del general Augusto Pinochet. A éstas les sumó un mayor rigor monetario y fiscal, una mejor política social y una preocupación por la igualdad de oportunidades. De a poco convirtió a Chile en una democracia correcta, en la que una serie de oficiales de ejército del tiempo de la dictadura están ahora en prisión por asesinato.

Sin embargo, todas las cosas buenas con el tiempo llegan a su fin. Y así, al parecer, lo hará el gobierno de la Concertación. En las elecciones presidenciales del 13 de diciembre, Sebastián Piñera, representante de la Alianza conservadora, obtuvo el 44 por ciento de los votos mientras que Eduardo Frei, de la Concertación, logró sólo el 30 por ciento. Puesto que gran parte de los votos restantes fueron para Marco Enríquez-Ominami, un ex congresista de la Concertación que se presentó como independiente, y que la derecha no ha ganado una elección presidencial desde 1958, Piñera no puede tener certeza de la victoria en la segunda vuelta el 17 de enero. Pero está bien posicionado para lograrlo.

La Concertación es en gran medida la culpable de eso. La Presidenta saliente, Michelle Bachelet, es popular y eficiente, y habría ganado si la Constitución le hubiera permitido presentarse. Pero su popularidad ha disimulado los problemas de la coalición. Sus líderes se han habituado al poder y se ha quedado sin ideas ni energía. No reformó un sistema político esclerótico ni pudo vencer la apatía entre los jóvenes (sólo el 23 por ciento de los chilenos menores de 30 está inscrito en los registros electorales). Ésta fue la crítica que Enríquez-Ominami hizo con razón.

Su candidatura sumó una división generacional a las otras fallas de la coalición. Frei, un ex Presidente e hijo de un Mandatario, es adecuado pero difícilmente parece un hombre del futuro.

El último argumento que le queda a la Concertación para permanecer en el gobierno es débil. Que, con la Alianza, los herederos de Pinochet regresarían al poder. De hecho, Piñera (aunque no muchos de sus aliados) hizo campaña contra el intento frustrado de Pinochet de prolongar su régimen a través de un referéndum en 1988. Chile ha avanzado de todos modos desde entonces. Pinochet está muerto y el ejército es ahora perfectamente profesional.

Él debe gobernar en el interés de Chile, no en el suyo propio. Dicho eso, hay tres razones para preocuparse por Piñera, destacado empresario. Lejos, la principal tiene que ver con su ética de negocios y potencial conflicto de intereses. Nadie duda de su impulso emprendedor, pero algunos cuestionan sus métodos. Ha sido multado por uso de información privilegiada; en otra ocasión fue acusado por opositores de utilizar su cargo como senador para defender sus intereses empresariales. Él sostiene que gran parte de sus bienes, entre éstos un canal de televisión y la participación mayoritaria en la línea aérea nacional de Chile, se puso en un fideicomiso ciego o que, si gana, venderá antes de asumir. No obstante, tendrá que asegurar a los chilenos que no es un Berlusconi; que va a gobernar en el interés de ellos, no en el propio. Un primer paso apropiado sería permitir que hubiera más competencia en el negocio de las aerolíneas.

Una segunda inquietud tiene que ver con sus aliados, muchos de quienes son ultraconservadores sociales que han luchado tenazmente contra el divorcio y la anticoncepción. Piñera, quien es más liberal que ellos, y por lo tanto más en armonía con la mayoría de sus compatriotas, tendrá que mantenerlos a raya.

La tercera, es que Piñera, quien critica a la Concertación por retardar la economía, pueda sentirse tentado a abandonar la rectitud fiscal en un apuro por crecer. Eso sería un error: aunque el sector público de Chile necesita una reforma, su desempeño económico en general sigue siendo respetable.

De un modo tranquilizador, él sostiene que mantendría varias de las principales políticas de la Concertación. Sus autores originales claramente necesitan un receso en la oposición para sanar las heridas y reagruparse. Y Chile necesita un cambio de gobierno para consolidar su democracia. Si no es ahora, ¿cuándo?

Todas las cosas buenas con el tiempo llegan a su fin. Y así, al parecer, lo hará el gobierno de la Concertación. Chile necesita un cambio de gobierno para consolidar su democracia. Si no es ahora, ¿cuándo?