
Lo que voy a plantear suena descabello, pero -a mi juicio- la más probable vía para que la Concertación se pueda rearmar: desahuciar la candidatura de Frei y volcarse como bloque a la de Marco Enríquez Ominami.
Escribo este comentario sólo una hora después de los últimos resultados de la encuesta del CERC, un sondeo que -después del CEP- es altamente bien evaluado entre los que algo tienen que decir en estas lides: periodistas, líderes de opinión, comandos y los dirigentes políticos con algún grado de seriedad.
Más allá resaltar el hecho que Piñera sigue en primer lugar, el resultado y el dato que importa es que ME-O no sólo alcanzó a Frei en primera vuelta, sino que también tendría un mejor desempeño en segunda.
La tendencia es clara y se viene mostrando en todas los estudios que han salido en el último tiempo: Frei no prendió y con él la Concertación está destinada a perder la elección y a destruirse tras la presidencial.
Sea porque el país cambió, porque la campaña y el comando están desordenados, porque ME-O agrega frescura o porque la "cara de madera" y el discurso de "más Estado" no es lo que conquistará el corazón de los chilenos, el resultado es que el ex Presidente Frei va en picada.
Y ni los gestos del gobierno vendrán en su ayuda.
Ayer fue la renuncia de la ministra Albornoz y el domingo el puerta a puerta con el ministro Andrés Velasco. Pero esto último, incluso, fue un gesto premonitorio: Velasco salió a respaldar al candidato, y terminó siendo el regalón de la "señora Juanita" y la figura principal de la actividad.
Cuando todo anda mal, no hay otro camino de que todo siga peor. Cuando todo anda mal, pasa lo que sucedió hace 2 semanas en el comando de Frei: la disputa entre Bowen/Narváez versus Pizarro por el viaje de Andrea Cifuentes a la gira de Ricardo Lagos a Copiapó. Cuando todo anda mal, el candidato evita las preguntas, denosta a las encuestas y se enoja con los periodistas y los medios de comunicación. Cuando todo anda mal.....en fin, todo andará peor.
Por eso, porque no hay otra cosa que las cosas en el comando anden peor, los líderes de la Concertación deberían tomar una medida radical.
Deberían usar todo el pragmatismo que han puesto para gobernar durante estos 20 años, para haberse bancado a Pinochet y los empresarios, para haber elegido candidata a Michelle Bachelet y otras tantas cosas, y acabar con la candidatura de Frei. Las confianzas estarán destruidas y los electores no creerán un acercamiento para la segunda vuelta.
Más vale ponerse rojo una vez que colorado cien veces. Por lo demás, ¿cuántas veces no hemos visto en este país a los muertos cargando sus propios ataúdes? El proceso será doloroso para muchos y sobre todo para Frei. Pero nada que unos buenos mensajes y una buena puesta en escena del pueblo concertacionista no puede remediar. Mal que mal, ME-O también viene de la elite concertacionista y lo que está en juego es el poder.
El tema se lo plantee a un amigo hace dos semanas, mientras celebrábamos el cumpleaños de otro de la banda y su respuesta fue algo como así: "ese asado debe estar casi listo como para ir a mearlo a estas alturas". Se refería, por cierto, a que era tarde e impracticable algo así.
Pero yo creo lo contrario. Si algo hemos aprendido de la historia y de esta Concertación en particular, es que la vocación de poder es más importante que muchas otras consideraciones.
¿Qué opinan?





